sábado, 1 de junio de 2013

friday lessons.

a las 11 am, antes de volver a descansar, mi mente se llenó de cien pensamientos que hicieron aumentar las posibilidades de salir corriendo por las calles como loco calato.

qué tal semana no? como siempre un tanto buena y un tanto mala, divertida por ratos, insoportable también pero bueno, así uno va aprendiendo de los errores y claro, o bien te dices bye tú solo o sacas el chicle del zapato y sigues caminando.

vinieron a pasar el fin de semana 2 amigos bellos, que quiero muchísimo y que llevan tatuados "living la vida lohan", entonces ya pues, siempre nos divertimos a donde vayamos, sofocados de tanto reir y con los cuerpos hechos basura luego de una larga noche de fiesta. esta vez fuimos a toro, ayer, y nos gustó mucho, la música muy buena como siempre y nada, bailamos hasta cansarnos y largarnos casi muertos a casa.

para esto, a mitad de fiesta, queriendo ver la hora, busco en un bolsillo... busco en el otro... comienzo a desesperarme... busco por atrás... vuelo a buscar en todo mi cuerpo y ches! el celular que me compré ese mismo día no está! me lo robaron... en ese momento no sabía que hacer y sólo se me ocurrió prestar un celular a una amiga y llamar, pero obvio pues, ya estaba apagado (nada sonso mi querido ladrón), luego de eso me acordé del iCloud y el buscador de iPhone y me tranquilizó un poco, pero igual estuve muy preocupado y triste, no podía creerlo. pero bueno, sabía que en ese momento podía hacer nada y fui a seguir bailando y pasándola bien, hasta que claro, al siguiente día tenía que ponerme las pilas y utilizar todos lo métodos posibles para poder encontrar el bendito aparato.

ya en la mañana, veo que el celular lo tenían en Breña, dentro de una manzana llena de casas y me emocioné tanto que me cambié en medio segundo e iba a salir a coger el primer carro que se me cruce para que me lleve hasta ese lugar, hasta que wait! theres no way josé! es Breña! no sé si me entienden, pero, no había forma de ir a un lugar como ese, sólo y a preguntarle a alguien si tenía el iPhone, lo juro, no podía ir. entonces era como que ya me estaba resignando a nunca más encontrarlo pero por si las moscas envié uno que otro mensaje para ver si me lo devolvían pero nada, me llegaban las notificaciones de que el tipo había leído mis mensajes y lo dejé atrás, gracias amigo pero créeme que el karma es bien bitch y pronto o tarde te pasará lo mismo multiplicado por 1000.

ya bloqueé todo lo necesario, cambié mi ID, eliminé las cuentas y todo, es más, llamé para que bloqueen el equipo y mi línea y ya no podrán usarlo, así que no tiene sentido que se lo haya quedado, ahora, estoy más tranquilo y con cero ganas de perder más cosas, ni un borrador, nada, que quede claro.

buenas noches, José Antonio.

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